Los ataques cardíacos y derrames cerebrales son las principales causas de discapacidad y muerte en los EE. UU. Y no es necesario ser parte de un grupo de la tercera edad para correr riesgo de sufrir estos problemas de salud comunes.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés),  las personas de mediana edad están siendo duramente afectadas. Tienen derrames cerebrales y ataques cardíacos a temprana edad. De hecho, el índice de derrames cerebrales entre adultos más jóvenes ha aumentado de manera constante en las últimas dos décadas, incluso aunque la incidencia total de derrames cerebrales haya disminuido.

Las enfermedades cardíacas (incluida la enfermedad cardíaca coronaria, la hipertensión y el derrame cerebral) son la causa número 1 de muerte en los EE. UU. Solo la enfermedad cardíaca coronaria, que es cuando los vasos sanguíneos que transportan el oxígeno y la sangre al corazón se estrechan, representa 1 de cada 7 muertes. Esto representa más de 366,800 personas al año. El derrame cerebral ocupa el puesto n.º 5  por ser la causa de muerte de unas 133,000 personas al año.

Un ataque cardíaco se produce cuando un coágulo bloquea el flujo de sangre hacia una parte del corazón. Cuando un coágulo interrumpe por completo el flujo de sangre, puede ocurrir que parte del músculo cardíaco muera.

Un derrame cerebral ocurre cuando un vaso sanguíneo en el cerebro (no en el corazón) queda bloqueado por un coágulo. La falta de sangre y oxígeno puede matar las células cerebrales.

El ataque cardíaco y el derrame cerebral tienen factores de riesgo similares. También son parecidas las formas en que usted puede disminuir ese riesgo.

Puede protegerse

El ochenta por ciento de los casos de ataque cardíaco y derrame cerebral prematuros  podrían haberse evitado. Existen algunos factores, como los antecedentes familiares, que no se pueden modificar. Pero la mayoría de los factores de riesgo sí se pueden cambiar.

Según los CDC, casi la mitad de todos los estadounidenses (el 47 por ciento) tiene al menos uno de tres factores de riesgo clave de enfermedades cardíacas y derrame cerebral: presión arterial alta, colesterol alto y el hábito de fumar. La presión arterial alta, también conocida como hipertensión,  encabeza los factores de riesgo de derrame cerebral en personas jóvenes.

Otros factores de riesgo que usted puede controlar incluyen tener sobrepeso, no hacer suficiente actividad física, tomar demasiado alcohol y llevar una dieta poco saludable. Si tiene diabetes y no está bien controlada, eso también aumenta el riesgo de ataque cardíaco y derrame cerebral.

Tome medidas para reducir sus riesgos

Afecciones médicas relacionadas con el control. Si tiene sobrepeso o colesterol alto, presión arterial alta o diabtes que no está bien controlada, hable con su médico acerca de cómo mejorar estas situaciones.

No fume. Si fuma, deje el hábito. Pida ayuda a través de asesoramiento, terapias de reemplazo de nicotina u otros medicamentos.

Limite el consumo de alcohol. El alcohol puede aumentar su presión sanguínea, uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardíacas y derrame cerebral. Si bebe,  procure no hacerlo en exceso.

Póngase en movimiento. Si no realiza actividad física, empiece por caminar. Solo 30 minutos al día a ritmo moderado puede reducir su riesgo de ataque cardíaco o derrame cerebral. Puede dividir este tiempo en dos caminatas cortas a lo largo del día, si eso ayuda a que lo pueda hacer. Las personas pasan cada vez más tiempo sentadas, en sus computadoras o en sus sillones mirando televisión. La falta de ejercicio eleva el riesgo de obesidad y de diabetes tipo 2, lo que a su vez aumenta la probabilidad de enfermedades cardíacas.

Coma mejor. Incluso los cambios pequeños pueden marcar una gran diferencia. Observe su plato. La mitad debería contener verduras. Reduzca su ingesta de carbohidratos simples y almidones. Consuma más granos integrales. Comer alimentos saludables ayuda a controlar su peso, mantener su presión sanguínea y su colesterol dentro de niveles saludables y prevenir o controlar la diabetes. Todos son factores de riesgo de enfermedades cardíacas y derrame cerebral.

Un plan de comidas como la dieta mediterránea, donde predominan los granos integrales, los lácteos bajos en grasas, las frutas y las verduras, puede ser útil. La American Heart Association recomienda la  dieta DASH, que también tiene bajo contenido de carnes rojas, dulces y alimentos procesados. Según algunas investigacions, reducir la cantidad de sal en su dieta también marca una diferencia en su presión sanguínea.

Acuda a su médico con frecuencia

La atención médica de rutina es importante, incluso si es de mediana edad o más joven, no tiene en la actualidad factores de riesgo importantes y no cree que deba preocuparse por su corazón, dice la Dra. Nieca Goldberg, de la American Heart Association, cardióloga y líder en el área de salud del corazón.

Su médico controlará su presión sanguínea, colesterol y otros indicadores de salud para que tenga una referencia para dar seguimiento a su salud en adelante. Y si efectivamente surge un problema, los chequeos médicos regulares le permiten detectarlo en forma temprana y cuando es más fácil tratarlo.

Recuerde hablar con su médico acerca de los antecedentes médicos de su familia. Si tiene un familiar cercano, como su padre, madre, hermana o hermano, con alguna enfermedad cardíaca, es importante que se lo diga a su médico, dijo Goldeberg.

"Hay varias cosas que debe hacer para prevenir las enfermedades cardíacas", dijo Goldberg. Conozca sus riesgos para poder empezar a tomar medidas que ayuden a prevenir las enfermedades cardíacas y el derrame cerebral.

ícono_persona_corriendoSolo es cuestión de comenzar.

Dé los primeros pasos para mejorar su salud y reducir su riesgo. Hable con su médico sobre sus factores de riesgo y cómo reducirlos. Y comience a consumir alimentos buenos para usted e incorpore más ejercicios a su rutina diaria. Cuando adopta hábitos de vida más saludables, también ayuda a su familia a vivir mejor.