¿Por qué mantener una historia médica?

Es posible que necesite un nuevo médico porque se mudó o cambió su seguro de gastos médicos. Puede tener una nueva enfermedad que necesite los cuidados de un especialista. Cualquier médico que visite, especialmente si es uno nuevo, necesita conocer su historia médica, incluidos los antecedentes médicos de su familia.

La información que usted proporciona puede ayudarle a:

  • Trabajar con su médico para mantenerse saludable o diagnosticar una enfermedad.
  • Evitar medicamentos que pueden hacerle mal. Por ejemplo, su médico necesita saber si usted tiene alergias a medicamentos y qué medicamentos está tomando para evitar cualquier interacción de medicamentos potencialmente mala.
  • Facilitar y acelerar el manejo de papeleo, como la presentación de una reclamación de seguro, la apelación de la decisión de una reclamación o el cuestionamiento de errores de facturación.

Qué registrar en su historia médica

Asegúrese de registrar lo siguiente:

  • Enfermedades y lesiones, con las fechas, los síntomas y las consultas al médico correspondientes.
  • Los tratamientos y las terapias que le han realizado y si ayudaron o no.
  • Exámenes de salud que se ha realizado, incluidos los resultados y los efectos secundarios. Por ejemplo, incluya la información de los resultados de radiografías, análisis de laboratorio y otras pruebas, informes de cirugía y registros de vacunación.
  • Peso actual.
  • Alergias, incluidas las alergias a medicamentos.

También debería registrar:

  • Presión arterial.
  • Niveles de colesterol.
  • El resultado de cualquier prueba que no haya sido normal en el pasado y necesite pruebas de seguimiento.
  • Cambios en sus hábitos, peso, nivel de energía o funciones corporales. Puede anotar los hábitos de ejercicio y de alimentación actuales, sus patrones de sueño y las presiones nuevas o significativas de su vida.

Incluso si no tiene acceso a los expedientes médicos de su familia, solo conocer las enfermedades que han tenido sus familiares puede ayudar a su médico a estar atento a estos riesgos.

Puede proporcionarle al médico su historia médica en papel, en una unidad flash o incluso con su smartphone. Algunas redes de profesionales de la salud ofrecen recursos (sitios web, aplicaciones para smartphone) para llevar un registro de su historia médica.

¿No tiene sus expedientes médicos? Entonces pídalos.

Si nunca antes ha guardado su información de salud, aún puede conseguirla. Las leyes federales indican que los médicos están obligados a compartir su expediente con usted. Aún si no recuerda el nombre de un médico, busque la información del consultorio y llame. De ahora en adelante, recuerde pedir copias de las anotaciones y los resultados de cada visita.

Mantenga su información a mano y en un lugar seguro

Luego de haber recopilado sus expedientes médicos, una buena idea es organizarlos y mantenerlos en una única ubicación segura, tal como lo hace con su pasaporte y otros documentos importantes.

Los problemas médicos algunas veces son inesperados, así que imagínese tener que agarrar sus expedientes con prisa mientras sale de su casa o incluso tener que pedirle a un miembro de su familia o a un amigo que busque sus expedientes y se los lleve rápidamente al médico u hospital.

Si todo está organizado y en un solo sitio, estará en condiciones de encontrarlos y presentarlos cuando sea necesario.

Si prefiere el papel, considere ir a la tienda de artículos de oficina para comprar carpetas y etiquetas, archivadores independientes con divisiones o carpetas clasificadoras para los expedientes de su familia.

Si decide guardar sus expedientes de manera electrónica, independientemente de si elige servicios de la Web o carpetas simples en su computadora personal, asegúrese de implementar las mismas medidas de seguridad y privacidad que usaría con cualquier información personal delicada como documentos bancarios.