Está en las rodillas. Nos referimos al dolor, claro.

Millones de personas sufren de dolor en las rodillas. Es uno de los problemas de salud más comunes y afecta a personas de todas las edades.

Hay quienes esperan que el problema desaparezca. En el caso de una lesión leve como una torcedura, el tiempo y el reposo pueden ayudar. Pero algunas personas pueden pasar meses o años tratando de ignorar un dolor de rodilla que necesita atención.

El dolor de rodilla puede deberse a muchas causas, algunas graves y otras que puede tratar usted mismo. Sin embargo, al igual que con muchos problemas de salud, es una buena idea ocuparse de los problemas antes de que empeoren.

Las dos causas principales del dolor de rodillas son las lesiones y la artritis.

Lesiones

La rodilla se mueve mientras soporta el peso corporal. Eso hace que aparezcan lesiones con frecuencia. Puede suceder en un segundo. Se cae de rodillas. Puede torcerse la rodilla sin querer. Se golpea durante un partido.

En el caso de una lesión o torcedura leve, puede seguir los pasos del método RICE: Rest (reposo), Ice (hielo), Compression (compresión) y Elevation (elevación). El método RICE es también una buena opción si hay inflamación en la rodilla o un dolor leve por estar de pie o caminar durante un tiempo prolongado.

Los tratamientos no quirúrgicos como modificar la rutina de ejercicios, los medicamentos o la terapia física pueden ser los próximos pasos.

Si tiene una lesión o una articulación dañada que no responde al tratamiento no quirúrgico, es posible que sea necesario someterse a una cirugía. Existen cirugías que permiten corregir, reconstruir o reemplazar las partes dañadas de la rodilla. La mayoría se puede realizar mediante incisiones muy pequeñas, lo que se denomina "cirugía mínimamente invasiva".

Las cirugías de reemplazo de articulaciones son cada vez más frecuentes por muchas razones, entre ellas, una mayor participación en deportes extremos y un mayor índice de obesidad.

En una cirugía de reemplazo de rodilla, los cirujanos reemplazan el hueso y el cartílago dañados por piezas artificiales resistentes. Hay reemplazos parciales y reemplazos totales de las articulaciones. El cirujano decidirá qué es lo mejor para su problema médico.

Artritis

La rodilla es uno de los puntos más vulnerables del cuerpo para la artritis.

El tipo más común de artritis es la osteoartritis (OA). Es cuando el tejido que protege el extremo de los huesos se rompe. Puede afectar las articulaciones en cualquier parte del cuerpo. Por lo general, se manifiesta en las articulaciones que soportan peso, como las caderas y las rodillas. Más de 30 millones de estadounidenses sufren de osteoartritis, una enfermedad que puede causar deformidad, dolor y dificultad para moverse.

Estresar la rodilla con determinados movimientos repetitivos en el trabajo o mientras hace ejercicios, como girar, levantar o flexionar, también puede provocar artritis. Estos tipos de movimiento pueden hacer que el tejido conectivo se desgaste. Y, en algunos casos, el dolor causado por la artritis en las rodillas puede estar relacionado con la presencia de artritis en otras áreas. Es posible que tenga artritis en la cadera y eso cambie su forma de caminar, lo cual a su vez le hace daño a la rodilla.

Los síntomas pueden manifestarse de forma leve y empeorar con el tiempo. La terapia con calor y frío puede ser suficiente para aliviar el dolor leve causado por la artritis. El calor favorece el flujo sanguíneo y mejora la flexibilidad.  El frío ayuda a reducir la hinchazón y la inflamación.

Si el dolor causado por la artritis lo molesta con frecuencia o limita sus actividades, comuníqueselo a su médico. Los medicamentos que reducen el dolor o la inflamación pueden ayudarle. Si esto no es suficiente, tiene otras opciones, como inyecciones para lubricar sus articulaciones o terapia física para mejorar la fuerza, la flexibilidad y el movimiento.

Preste atención a sus síntomas

La American Academy of Family Physicians cuenta con un práctico sistema interactivo de evaluación de síntomas que le ayudará a determinar qué es lo que puede estar causando su dolor y qué es lo que usted puede hacer. Usted responderá preguntas acerca de sus síntomas, por ejemplo, si el dolor comenzó después de una caída o lesión o si su rodilla está roja e inflamada. La guía le ayuda a saber qué puede hacer usted mismo y cuándo tiene que consultar al médico.

Es importante señalar cuál es la actividad que le provoca el dolor, dónde se localiza y cómo se siente el dolor. Esa información y cualquier cosa extraña acerca de cómo está actuando su rodilla son indicios importantes para decidir qué tratamiento se requiere.

Si tiene dolor, enrojecimiento e inflamación en la rodilla y tiene fiebre, comuníquese de inmediato con su médico. Considere también la posibilidad de consultar al médico en caso de que se le "salga" la rodilla, si no puede flexionarla o extenderla completamente o si tiene una deformidad visible.

ícono_dolor_de_rodillaNo ignore lo que le dicen sus rodillas.

Si tiene dolor de rodilla persistente, no lo ignore. Consulte al médico. Hable con su médico. Es posible que usted mismo pueda aliviar los síntomas en casa. Si no es así, el médico puede ayudarle a determinar si el próximo paso puede ser el uso de medicamentos, la terapia física u otro tipo de tratamiento.